REVISTA LA GUILLOTINA de APOA Asociación de Poetas Argentinos

DOSSIER

Susana Thénon: dama de comarcas imposibles y claroscuros

Escrito por revistalaguillotina 12-04-2008 en General. Comentarios (0)

El lenguaje no se emputece ni se refina ni se alambica ni se simplifica.

Es todas esas cosas desde siempre.

Susana Thénon

http://revistalaguillotina.blogspot.es/img/boton.gif Revista La Guillotina Nº 10 Otoño 2007

 

                                                                                                                               por Emilce Strucchi

 

Me propongo esbozar un panorama del trabajo artístico —especialmente el poético— de Susana Thénon (1935-1991). No abundan los datos biográficos sobre esta poeta y fotógrafa argentina, y su excelente obra es difícil de hallar. Sin embargo, como no soy historiadora, ni crítica de arte ni doctora en letras, quizás sea posible aceptarme una perspectiva menos erudita: de seducida lectora y aprendiz, poeta deslumbrada-alumbrada y, hay que admitirlo, psicóloga inevitablemente sacudida por su poética de contrastes y rupturas, reveladores claroscuros y espacios imposibles.

 

 

En la danza —me aventuro a afirmar— se roza apenas un espacio continuamente perdido (cuyo intento fallido de posesión podría ser, por ejemplo, una fotografía de la bailarina Iris Scaccheri interpretando Carmina Burana en Bonn), así como en la música —también me atrevo a aseverar— apenas se capta un lapso de tiempo del silencio perpetuo interrumpido; y todo, en la poética de Susana Thénon: ritmo conciente de sí y de sus múltiples tonalidades, búsqueda permanente del espacio y el tiempo que, siempre presentes en su imposibilidad, son testigos que soportan lo fugaz, que sostienen la «permanente pérdida» del yo-cuerpo. Así es cómo la muerte se presenta: convocada para conjurar y a la vez dar cuenta de la muerte. Es al menos probable que no otra haya sido la exploración, también, en la obra fotográfica de Thénon —en particular en las fotos que tomara a la bailarina ya mencionada—, que coincide aproximadamente con el período en que no aparecen poemas inéditos fechados por ella.  

                En un claro análisis, María Negroni se refirió a los poemas de Susana Thénon como dispuestos para combatirse a sí mismos. Además, pareciera que en ese combate, los ritmos y sonidos son testimonio de la trampa del silencio primordial; asimismo, en su poética también hay una insistencia en la  búsqueda de lugares imposibles: un lenguaje cuya insuficiencia se plasmará en su ruptura. En sus Cartas a Renata Treitel, poeta y traductora norteamericana, en 1983 dice Thénon: «Lo que hace Oliverio Girondo con las palabras yo estoy haciéndolo con la sintaxis. Yo estoy estirando el lenguaje, rompiéndolo, llevando al máximo todas las posibilidades que puede ofrecerme el Español aún con incoherencias y estoy reflejando un estado de cosas al mismo tiempo» […].

                Si bien la poeta nos lo anuncia en sus primeras obras, Edad sin tregua (1958), Habitante de la nada (1959), y De lugares extraños (1967), es en distancias (1984) y, definitivamente, en Ova completa (1987), donde se consuma, al decir de Mariana Di Ció, la máxima disgregación del sujeto poético. Es momento de aclarar que los poemas elegidos para ilustrar tanto la evolución de nuestra poeta como los distintos conceptos que señalo, muchos de ellos en concordancia con la posición de Barrenechea y Negroni, se encuentran en nota aparte. Ello se debe a la importancia del manejo del espacio en muchos de ellos, lo que se hubiera perdido de citarlos en medio del texto: la referencia a extensiones, geometrías y lugares es clave en la obra de Thénon, y su temática es tan significativa como la diagramación de los poemas.  

                Refiriéndose a distancias, Susana Thénon admite que los poemas están vinculados con la disociación y la soledad, «con la caducidad trágica y tierna del lenguaje», tema que si estuvo insinuado antes, a partir de entonces estará de cuerpo presente y ya para no abandonarla. En Ova completa estalla y se condensa al mismo tiempo su extravío en ese lugar inhallable que impone ritmos inconclusos y estructuras quebradas, cacofonías y repeticiones, parodia y sátira despiadadas hasta el desgarro—; en fin, la ruptura (que atestigua nuestra humana tragedia) del lenguaje, cuya sintaxis resulta insuficiente para iluminar significados. Este poemario que se publicó en mil novecientos ochenta y siete constituye, a mi entender, la escenificación más acabada de la imposible meta de la significación. En este sentido, ella misma definió su escritura -en una carta fechada en 1984, cuando distancias ya estaba por editarse y seguía trabajando su «Ova»-, como «sigilosa», en su doble acepción: callada tanto como sellada.

                Se podría sintetizar buena parte de lo anterior citando el prólogo I de La morada imposible, donde María Negroni nos dice de la poeta: […]«pareciera afirmar» […] que «en las palabras canta siempre el orden de la muerte, es decir lo ya cantado», al tiempo que plantea su concepción «del mundo—como—enigma y del lenguaje—como-ceguera». El lenguaje contradictorio de Thénon no hace más que leer y traducir el mundo contradictorio, con simultaneidad enloquecedora de opuestos, con despedazamientos y reconstrucciones repentinas.

                Muy reveladoras sobre la obra de la poeta, y también muestra parcial de su personalidad, son las cartas dirigidas a Ana María Barrenechea y a Renata Treitel (quien tradujo distancias), en las que cuenta que luego de escribir por «inspiración compulsiva», hacía un trabajo intensísimo durante el cual sacrificaba incluso muchos versos: […] “todo (una letra, una terminación, un singular, una concordancia, la juntura de expresiones que a fuerza de nítidas caen en la ambigüedad absoluta) tiene inmensa importancia. Estoy logrando una multiplicidad de discurso diferente” […]. O bien manifiesta que sus transgresiones gramaticales y sintácticas tenían la firme voluntad de reconstruir o des-construir una suerte de pensamiento pre—verbal, anterior al estado verbal; claro que «Para destruir algo es necesario que ese algo esté allí», afirmó Thénon. Es decir que realizaba un gran trabajo previo de elaboración tanto gramatical como sintáctica; lo que resulta a todas luces indudable al leerla, tarea gozosa donde nos sorprende con piruetas, ascensos y caídas abruptas, donde todo puede suceder y coexistir, y a su vez, nada es azaroso: ni el uso de los paréntesis, ni la letra cursiva, ni el espacio entre palabras.

                De su vida personal hay casi ningún dato, salvo la referencia a su padre (psiquiatra), la amistad que la unía a Barrenechea, comentarios sobre su labor universitaria. Por otra parte, la selección de poemas reunidos en La morada imposible (tanto editados como inéditos), su trabajo como fotógrafa, sus ensayos, la traducción de Rainer María Rilke y la «ilustración» fotográfica de muchos de sus poemas; en definitiva, sus múltiples formas de expresarse, nos hablan de una férrea voluntad de trabajo y búsqueda, nos muestran a una artista que siempre fue por más, hasta encontrar los márgenes -y en los aledaños/ hemos/ anclado, finaliza Edad sin tregua- en los que no siempre fue aceptada. “Además, al final sí te entienden, aunque no necesariamente te acepten. […] ¿Por qué, entonces, mutilar la única ilusión de libertad que tenemos? Me refiero a los lenguajes (a todos ellos)”, escribió en otra de sus cartas.

                Mucho de su personalidad inconformista —libre hasta el dolor de su conciencia de esa libertad y su límite, que le permite también contradecirse «cuando me dé la gana»—, nos llega tanto en su obra poética como en sus afirmaciones sobre la poesía: su decir y su hacer llevan el sello de lo genuino. Tanto como la llevan algunos pacientes -si se me permite la extensión, ilícita, se me podrá lógicamente reprochar- que en los bordes de la locura ¿o la cordura?, dicen y hacen con un lenguaje extrañado y una conducta extrañada, buscando alguna palabra o acto para significar, al menos, el dolor de la limitación; inventando, creando mundos que presten algún sentido aunque sea provisorio a la experiencia incomprensible del dolor.

                No es posible encasillar a Susana Thénon más allá de reconocer su histórica pertenencia a la generación del 60, cierta (discutible, también) cercanía con Alejandra Pizarnik y una indudable herencia de O. Girondo. Ella, por otra parte, manifestaría su rechazo burlándose de cualquier intento en esa dirección. Baste, para verificarlo, citar algunos versos de LA ANTOLOGÍA, en Ova Completa: […] y estoy en Argentina becada/ por la Putifar Comissión/ para hacer una antología/ de escritoras en vías de desarrollo/ desarrolladas y también menopáusicas/ aunque es cosa sabida que sea como fuere/ todas las que escribieron y escribirán en Argentina/ ya pertenecen a la generación del 60/ incluso las que están en guardería/ e inclusísimamente las que están en geriátrico […].

                Para finalizar, porque de algún modo se debe poner punto final a este trabajo, agrego una generalización que estimo prudente —considerando que la Thénon no era amiga de generalizaciones—: la poética de Susana Thénon ilumina amplios sectores de significado antes en sombras, para oscurecer tantos otros que entonces se constituyen en nuevos desafíos; esa artesanía de claroscuros —también hallada en sus fotos— que nuestra «dama» maneja con maestría singular, deviene en poesía auténtica, enorme. Y tan así de enorme es su lugar imposible, que extraña y enceguece, descifra e ilumina: Vengo de lugares extraños/ con dos ojos vencidos de miseria y memoria. […] Soy dos ojos brillantes, / de miedo de no verte, ya ciegos.

 

 1 Susana Thénon dejó muchos poemas sin editar. Entre 1967 y 1981 no se registran poemas inéditos. Una de las hipótesis que plantean Barrenechea y Negroni  se refiere a que en este periodo la artista estuvo muy dedicada a su intensa y exitosa carrera como fotógrafa (aunque también podría ser que poemas escritos en esa etapa estén incluidos en sus libros publicados, o bien que se encuentren entre los inéditos y sin fechar).

 

 2 La morada imposible, Susana Thénon. Edición a cargo de Ana M. Barrenechea y María Negroni. Tomos 1 y 2. Corregidor, 2001 y 2004. Buenos Aires.

 

 3 Di Ció, Mariana. “La ‘quebrada geometría de Edad sin tregua de Susana Thénon”. En http://www.ucm.es/info/especulo/numero26/thenon.html

 

 4 Con esta muestra de poemas se intenta ilustrar, al menos de forma aproximada, la secuencia de desarrollo desde Edad sin tregua hasta Ova completa.

 

 

                               NO                                                                                                       

Me niego a ser poseída

por palabras, por jaulas,                    

por geometrías abyectas.

Me niego a ser

encasillada,                          

rota,                                                      

absorbida.

Sólo yo sé cómo destruirme,                                                           

cómo golpear mi cabeza                    

contra la cabeza del cielo,                                 

cómo cortar mis manos y sentirlas de noche

creciéndome hacia adentro.

Me niego a recibir esta muerte,

este dolor,                            

estos planes tramados, inconmovibles.         

Sólo yo conozco el dolor  

que lleva mi nombre           

y sólo yo conozco la casa de mi muerte.                                       

 

De Habitante de la nada (1959)

 

Volverá esa mujer de muchos nombres,

su mirada sin ojos.             

Ella gritaba ya en los corredores

como un cardumen de violines rabiosos,

ya se nutrían las cornejas 

de su hermosura 

cuando avanzaba yo

por los puentes de mi madre,                                           

desnuda y mínima,             

para iniciar el gran error.

De De lugares extraños (1967)

 

                               31

 

ya           ya

u           no             u

mano               umano          

por aquí

primera puerta

a la derecha por favor

tire empuje

no está se fue no

tan a la derecha por favooorr

o se equivocará de       VOOORR

su  car    neoliva  

¿sí? tanle    jos             que  ¿sí por favor?     

su        car    neallá doblando la escalera

¿sí?               tarde             ya       yago no se encuentra

¿ve? no está      quería

sumitad         infier vuelva mañana no

más       u          no        ya

¿sí?

NADAH                               

 

De distancias (1984)

 

                                               PUNTO FINAL

                                               “la picana en el ropero

                                               todavía está colgada

                                               nadie en ella amputa nada

                                               ni hace sus voltios vibrar”

                                               ¡ESO ES DECLAMACIÓN!

De Ova completa (1987)

GUSTAVO GARCÍA SARAVÍ - POETA PLATENSE

Escrito por revistalaguillotina 07-04-2008 en General. Comentarios (6)

http://revistalaguillotina.blogspot.es/img/boton.gif Revista La Guillotina Nº 12 Verano 2007/08

 

Por Laura Beatriz Chiesa

 

Nació en la ciudad de La Plata en el año 1920. Formó parte de un grupo de poetas platenses que, además de tener su profesión de abogados, se sumergieron en una vocación subjetiva como es la poesía. Tuvo contacto con los poetas de la llamada «primavera trágica» como Ripa Alberdi, Delheye, López Merino, Alberto Mendió-roz  entre otros. Perteneció a la llamada Generación del 40 junto a Roberto Themis Speroni, Alberto y Horacio Ponce de León. Algunos ven la influencia de la generación del 27 -F.García Lorca- y de la generación del 98 -Antonio Machado-. Otros poetas, que vinieron luego de la Guerra Civil a Bs.aires, fueron sus amigos 

 

 

http://revistalaguillotina.blogspot.es/img/SARAVI.JPG

Si bien recibía esas influencias, recién publica su primer libro al final de 1955. En ese primer libro García Saraví incluye tres poemas para la Libertad que así se denominan:  el «Romance a los 400 estudiantes», «Meditación junto a la estatua de Joaquín V. González» y el «Soneto a la Libertad». Material que tuve en mis manos, gracias a la colaboración del Escritor César Corte Carrillo, recientemente desaparecido. Se puede decir que es la primera vez que G. Saraví  ha escrito, abiertamente, poesía de corte político, sin pensar en el alcance que podía tener. Esos poemas se convirtieron en populares y anónimos. Ángel Asturias le dijo: ...No sabe la emoción que me causó encontrar sobre mi mesa, como una bandera, como un grito, sus tres poemas para la Libertad. La trayectoria poética comienza cuando gana, junto a su amigo Ponce de León, el Primer Premio de Literatura de la Pcia. de Buenos. Aires cuyo jurado estuvo integrado por Leónidas de Vedia, Jorge Luis Borges y César Rosales. Escribió soneto y verso blanco, donde renuncia a la rima pero no prescinde del acento. Actitud parecida a la de Leopoldo Lugones, quien decía que...«un poeta sin rima, era un mendigo lastimoso».                                                    

 

 

                Las temáticas que aborda son variadas a lo largo de su trayectoria. En la última etapa lo vemos abordando la angustia de su pronta vejez. En el libro DEL AMOR Y LOS OTROS DESCONSUELOS muestra el permanente recuerdo de la naturaleza finita del hombre y dice: «...La caracola es una póstuma flor sobre la arena/ el barco de la botella es una imagen de muerte/ las iniciales están grabadas en un árbol con esta muerte de vanas consonantes/ la roseta del cielo raso es cadáver del color y la inocencia».

 

                De este libro transcribo este poema AMOR Y ACTO, donde muestra su rica imaginación y donde sublimiza un encuentro íntimo diciendo:

 

 

 

                     En este tiempo –menos que un segundo,                                                               

                que una luz, que una frase, que un suspiro-

                ya no me miras más, ya no te miro:                                                             

                simplemente te ahondo y te circundo.

                El aire entonces, tu silencio, el mundo,

                esa fatalidad a la que aspiro,

                se hacen tu propio olor y te respiro

                igual que a un bosque cálido y profundo.

                Y nazco en tí y en tí también fallezco,

                y te mueres en mí y en mí renaces,

                vida de la agonía que te ofrezco,

                Oh! carcelera del temblor, rosado

                laurel que me conformas y deshaces,

                victoria de mi triunfo derrotado.

 

                Su obra «Salón para familias», de su LIBRO DE QUEJAS, recibió el Premio «Leopoldo Lugones» en el año 1978. García Saraví  trata el tema de la vejez sintiéndose dos personas, por dentro se ve joven e invencible, pero el espejo le devuelve la realidad de haber envejecido. El mimos tema lo trata en su obra ENSAYO GENERAL, el libro más melancólico y triste que ha escrito y que fuera  editado por la editorial Plus Ultra en 1980. Plasmó en sus poemas todos los temas imaginables e inimaginables. Examina las relaciones entre padres e hijos, abuelos y nietos. Las incomprensiones y los distanciamientos, son  temas que lo preocupan  y se manifiestan en su poesía. No es un poeta de crítica social, sí critica la injusticia, el sometimiento del indio y el trato de subordinados al que la sociedad los lleva. Fue invitado por D. José M. Velazco Ibarra, Presidente de Ecuador a visitar dicho país y, de ese viaje, surge su libro CUADERNOS DEL ECUADOR, escrito íntegramente en haikus, según sus palabras «...usando este modo como fotografía, para retener un pensamiento sin pretensiones de perdurar, como un soneto…».  Su libro  SEGUNDAS INTENCIONES (1976) contiene 18 cartas de amor y algunos sonetos.

        

         En el año 1981 se editó ESCALERA DE INCENDIO. Esta obra fue galardonada con el «Premio José Luis Núñez» , de Sevilla. Dedicado a sus amigos Alberto Ponce de León y a Roberto Themis Speroni «...mis amigos de toda la vida y ya, casi, de toda la muerte…». La última obra que publicó se titula  JAQUE PERPETUO. En ella habla de las piezas del juego, la relación de los sexos, la sociedad, el dinero, la luchas de los hombres. Ej.:  «El Rey es un viejo obsesionado por el poder y desconfiado. La Reina una mujer poderosa que juega al amor con su enemigo. Los alfiles representan el poder de la Iglesia y, las Torres, los protectores del reino. El tablero de ajedrez pasa a ser una lección,“la artimaña de triunfar sobre la muerte y los pequeños hombres». El resto de su extensa obra incluye: recuerdos de cada viaje que realizara, encontrando poemas a España, Portugal, Francia, Hungría, Austria, Grecia, Inglaterra, USA, Marruecos y La Plata, su ciudad natal.  En CANTO A MI MISMO le escribe a cada parte de su cuerpo, no soslayando el tema de la sexualidad. Los personajes históricos y de la literatura universal, también fueron motivo de expresión poética: Circe, Caronte, Adonis, Afrodita, Beatriz, Balzac, George Sand, Miguel Ángel y muchos otros.

               

                He debido sintetizar  sobremanera el riquísimo  mundo poético de García Saraví. Sara Parkinson de Saz realizó un estudio de sus obras. Aclara al autor: «...sólo faltan poemas que entregué a los perdones y la sabiduría del olvido» (este estudio fue editado en Madrid). La escritora platense Ana Emilia Lahitte  realizó un trabajo sobre «20 poetas platenses contemporáneos» que lo incluye, como así también numerosas antologías. Voy  a finalizar con el bello soneto titulado:  LA LUZ MALA 

 

                     ¿Qué es esta luz con ánimas y duelo     

                ¿Qué es este fuego evanescente y vano

                que aparece de pronto y me ilumina, 

                que casi quiere asirme de la mano

                esta torcaza fantasmal que afina

                para llevarme a algún confín contiguo?

                las diferencias entre suelo y cielo?

                Tengo miedo, lo digo y por las dudas.

                ¿Qué es esta irradiación, este desvelo,

                dejo en la noche dos palabras rudas, 

                esta fugacidad que me calcina,

                me bajo del caballo y me santiguo.

                      esta nube de plumas que adivina

                       los desconsuelos de mi desconsuelo?